LOS MEJORES INGREDIENTES

La fórmula detrás de nuestra fórmula.

QUÉ HAY EN HAVEN

Nuestros ingredientes esenciales

Leche Entera de Vaca con Proteína A2

Nuestra gama de nutrición infantil de vaca se elabora con leche de proteína A2 proveniente de granjas seleccionadas de Nueva Zelanda, donde las vacas pastan en praderas verdes durante todo el año.

La leche con proteína A2 puede ser una opción beneficiosa para algunos bebés,
particularmente para aquellos que experimentan malestar digestivo con la leche de vaca regular, o que tienen antecedentes familiares de intolerancia a la lactosa o sensibilidad a los lácteos.

Beneficios clave de la leche con proteína A2 para los bebés:

Digestión más fácil:
La leche con proteína A2 puede resultar más fácil de digerir para los bebés en comparación con la leche de vaca convencional. Esto se debe a que la proteína A1 puede descomponerse en un péptido llamado beta-casomorfina-7 (BCM-7), el cual se ha asociado con molestias digestivas en algunos lactantes. En cambio, la leche A2 no contiene esta proteína, por lo que suele ser más suave para su sistema digestivo.

Beneficios nutricionales:
Esta leche aporta diversos nutrientes esenciales para el crecimiento y desarrollo del bebé. Es una buena fuente de proteínas, fundamentales para la formación y reparación de tejidos. Además, contiene calcio, indispensable para el desarrollo de huesos y dientes fuertes, y vitamina A, que contribuye al mantenimiento de una buena salud visual y al fortalecimiento del sistema inmunológico.

Posible reducción de los cólicos:
El cólico es una condición frecuente en lactantes, caracterizada por llanto excesivo e irritabilidad. Aunque sus causas no están completamente definidas, algunas investigaciones sugieren que podría estar relacionado con la digestión de la lactosa y las proteínas. Algunos padres han observado una disminución de los síntomas tras cambiar a leche con proteína A2; sin embargo, se requieren más estudios para confirmar este beneficio.

Alternativa para bebés con sensibilidad a los lácteos:
Algunos bebés pueden ser sensibles a la proteína de la leche de vaca, que puede causar síntomas como vómitos, diarrea o erupciones cutáneas. La leche con proteína A2 puede ser una alternativa adecuada para estos bebés, ya que no contiene proteína A1, a la que algunos bebés pueden ser particularmente sensibles.

Leche Entera de Cabra

Nuestra línea de fórmulas de cabra está elaborada con leche entera fresca de cabra proveniente de granjas seleccionadas en la Isla Norte de Nueva Zelanda.

La leche de cabra es, de forma natural, una leche con proteína A2, lo que la convierte en una alternativa más suave y mejor tolerada en comparación con la leche de vaca convencional. Por esta razón, puede ser una excelente opción para lactantes que presentan dificultades para digerir la leche de vaca A1.

Principales beneficios de la leche de cabra para bebés:

Digestión más fácil:
La leche de cabra contiene glóbulos de grasa más pequeños y una estructura proteica distinta a la de la leche de vaca, lo que facilita su digestión. Algunos padres han observado que su consumo puede contribuir a reducir síntomas como cólicos, reflujo y malestar digestivo en sus bebés.

Aporte nutricional completo:
Es una fuente importante de proteínas, calcio y otros nutrientes esenciales para el crecimiento y desarrollo del lactante. Además, es rica en ácidos grasos de cadena media, que se absorben con facilidad y proporcionan energía rápida y eficiente para el organismo.

Potencial para reducir reacciones alérgicas:
Algunos bebés pueden presentar alergia a las proteínas de la leche de vaca, manifestando síntomas como erupciones cutáneas, sibilancias o problemas digestivos. La leche de cabra contiene proteínas diferentes a las de la leche de vaca, lo que puede hacerla más tolerable en ciertos casos. Sin embargo, es importante señalar que también puede provocar reacciones alérgicas en algunos lactantes, por lo que se recomienda introducirla de forma gradual y bajo supervisión médica.

Puede favorecer la función inmunitaria:
Contiene compuestos como oligosacáridos e inmunoglobulinas, que pueden contribuir al fortalecimiento del sistema inmunológico. Algunos estudios sugieren que estos componentes pueden ayudar a disminuir el riesgo de infecciones y a mantener un sistema inmunitario saludable.

Posible alternativa en casos de intolerancia leve a la lactosa:
Algunos bebés pueden tener dificultades para digerir la lactosa, el azúcar presente en la leche. Si bien la leche de cabra contiene lactosa, puede ser una alternativa adecuada para bebés con intolerancia leve a la lactosa, ya que la leche de cabra contiene niveles más bajos en comparación con la leche de vaca.

DHA (Omega-3)

El DHA (ácido docosahexaenoico) es un ácido graso poliinsaturado de cadena larga que pertenece a la familia de los Omega-3 y cumple un rol fundamental en el desarrollo físico normal del cerebro y los ojos.

De hecho, es un componente estructural clave en estos órganos, representando aproximadamente el 97% de los ácidos grasos Omega-3 en el cerebro y el 93% en los ojos.

El primer año de vida es una etapa crítica para el desarrollo cerebral y visual del bebé. En el caso de los lactantes amamantados, el DHA se obtiene a través de la leche materna, siempre que la madre consuma alimentos ricos en este nutriente, como el pescado (por ejemplo, el salmón). Por ello, mantener niveles adecuados de DHA es esencial para favorecer un desarrollo cognitivo y visual óptimo.

A diferencia de los adultos, los lactantes aún no tienen plenamente desarrollada la capacidad de sintetizar DHA y ARA a partir de otros ácidos grasos de la dieta. Por esta razón, la leche materna constituye la fuente natural principal de estos nutrientes.

En el caso de los bebés que no reciben lactancia materna, estos ácidos grasos se deben incorporar a las fórmulas infantiles para asegurar una adecuada disponibilidad.

El DHA presente en Haven, se obtiene a partir de una fuente vegetal: la microalga Schizochytrium sp.

ARA (Omega-6)

El ARA (ácido araquidónico) es un ácido graso poliinsaturado de la familia Omega-6 que se encuentra de forma natural en la leche materna.

Junto con el DHA, constituye una combinación esencial de nutrientes para el adecuado crecimiento y desarrollo del lactante.

En las últimas décadas, se ha profundizado en la comprensión del papel del ARA en el funcionamiento cerebral y celular. Este ácido graso es un componente estructural clave de las membranas celulares y desempeña un rol fundamental en la formación del tejido neural, especialmente en el cerebro y la retina.

Además, participa en importantes procesos fisiológicos, como la respuesta inmunológica, la regulación de la inflamación y la coagulación sanguínea.

La diversidad de sus funciones resalta su relevancia en los procesos metabólicos involucrados en el desarrollo cerebral, la salud visual y el correcto funcionamiento de las células.

El ARA presente en Haven, se obtiene a partir de una fuente controlada: el hongo Mortierella alpina.

Prebióticos – GOS + FOS

Los prebióticos GOS (galacto-oligosacáridos) y FOS (fructo-oligosacáridos) son carbohidratos no digeribles que estimulan el crecimiento y la actividad de las bacterias beneficiosas en el intestino.

Su inclusión en las fórmulas infantiles es fundamental, ya que contribuyen al desarrollo de una microbiota intestinal sana, lo cual es fundamental para la salud y bienestar general del bebé.

Una microbiota equilibrada ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la absorción de nutrientes y favorecer una digestión adecuada.

Los prebióticos en la leche de fórmula infantil son esenciales para favorecer el desarrollo de la microbiota intestinal, así como para imitar la ecología intestinal del lactante amamantado ya que también recibe prebióticos desde la leche materna.

Probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos similares a las bacterias benéficas del intestino. Elegimos añadir probióticos a Haven para apoyar el desarrollo de la microbiota intestinal.

  • Apoyo al sistema inmune: Promueven el crecimiento de bacterias buenas, lo que a su vez fortalece las defensas del bebé.
  • Mejora en la absorción de nutrientes: Ayudan a absorber mejor ciertos nutrientes esenciales, como el calcio y la vitamina D.
  • Favorecen una digestión saludable: Pueden ayudar a aliviar ciertos problemas digestivos, como los cólicos y el estreñimiento debido a que contribuiyen a regular las deposiciones.
  • Imitación de la leche materna: Probióticos comunes en la leche materna como Lactobacillus se añaden para asemejar la microbiota de un lactante amamantado. La cepa probiótica añadida a Haven es Lacticaseibacillus rhamnosus HN001, extensamente investigada y segura para bebés.

Mezcla de Aceites Suaves

Los aceites se incorporan en la fórmula para aportar ácidos grasos esenciales (AGE), fundamentales para el crecimiento y el desarrollo cerebral, visual e inmunológico del lactante, incluyendo Omega-3 y Omega-6.

Los aceites vegetales de soja, palma y maíz se utilizan habitualmente en las fórmulas infantiles como fuente de ácidos grasos omega-6.

Sin embargo, en Haven optamos por una mezcla vegetal más saludable y suave, compuesta por aceite de canola bajo en ácido erúcico, aceite de maravilla, aceite de maravilla alto oleico y aceite de coco, seleccionados por sus beneficios nutricionales y su buena tolerancia digestiva.

Aceite de coco:
Aporta triglicéridos de cadena media (TCM), grasas de fácil digestión y rápida absorción, que entregan energía de manera eficiente.

Aceite de canola bajo en ácido erúcico (LEAR):
Comúnmente conocido como aceite LEAR, es un tipo de aceite de canola cultivado específicamente para contener niveles mínimos de ácido erúcico, un ácido graso presente de forma natural en el aceite de colza tradicional. El consumo excesivo de ácido erúcico se ha relacionado con posibles problemas de salud, como afecciones cardíacas, según estudios en animales, lo que impulsó el desarrollo de variedades bajas en ácido erúcico a mediados del siglo XX. Este aceite se obtiene de plantas de colza cultivadas especialmente (Brassica napus o Brassica rapa) y suele contener menos del 2 % de ácido erúcico, en comparación con hasta el 50 % en el aceite de colza tradicional. En las fórmulas infantiles, el aceite de canola bajo en ácido erúcico constituye una valiosa fuente de grasas, aportando ácidos grasos esenciales como el ácido oleico y una proporción equilibrada de ácidos grasos omega-3 y omega-6, fundamentales para el desarrollo cerebral, el crecimiento y la salud general de los lactantes. Su uso garantiza una alternativa segura y nutricionalmente semejante a los lípidos contenidos en la leche materna, imitando su composición y evitando los riesgos asociados a un mayor contenido de ácido erúcico.

Aceite de maravilla:
Se utiliza como fuente clave de lípidos para replicar el perfil de ácidos grasos de la leche materna, proporcionando nutrientes esenciales vitales para el crecimiento, el desarrollo cerebral y las necesidades energéticas de los lactantes. Su inclusión ayuda a lograr una mezcla equilibrada de ácidos grasos omega-6, que favorecen la formación de la membrana celular y el desarrollo neurológico, y actúa junto con otros aceites para garantizar que la fórmula cumpla con los estándares nutricionales necesarios para un desarrollo infantil saludable. Las propiedades suaves y el bajo potencial alergénico del aceite de girasol lo convierten en un ingrediente seguro y eficaz en estas formulaciones.

Aceite de maravilla alto oleico:
Es un aceite vegetal rico en grasas monoinsaturadas, específicamente ácido oleico. También es fuente de ácido linoleico, un ácido graso esencial omega-6. Este aceite es fácilmente digerible para los bebés y puede ayudar a mejorar la absorción de vitaminas liposolubles como la A, la D, la E y la K, importantes para su crecimiento y desarrollo.

Luteína

La luteína es un carotenoide (un grupo de pigmentos naturales presentes en plantas y verduras) y posee potentes propiedades antioxidantes. También se encuentra en la yema de los huevos y en las verduras de hoja verde.

La retina del ojo es una extensión del cerebro, y la luteína la protege absorbiendo la luz azul dañina. Al actuar como antioxidante, la luteína también puede proteger el DHA, un componente clave del cerebro que es propenso a sufrir daños por los radicales libres.

La concentración de luteína en el cerebro infantil sugiere la necesidad de esta vitamina durante el desarrollo cerebral. De hecho, estudios recientes en adultos demuestran que una dieta rica en luteína puede mejorar el procesamiento visual, el aprendizaje, la memoria, la resolución de problemas y la fluidez verbal.

La luteína es el pigmento vegetal amarillo responsable de dar a las flores de caléndula su precioso color naranja intenso.

La luteína de Haven se extrae de las caléndulas y se incorpora a nuestra fórmula mediante un proceso de mezcla en seco. Esto explica las pequeñas partículas amarillas que pueda observar en nuestras fórmulas.