10 de tus preguntas más comunes sobre el embarazo, respondidas por una osteópata

10 de tus preguntas más comunes sobre el embarazo, respondidas por una osteópata

La osteópata especializada en embarazo y postparto, Sarah Boughtwood, ha escuchado todo tipo de preguntas a lo largo de su trayectoria; desde cómo aliviar dolores y molestias hasta cómo prepararse para el momento del parto.
Aquí comparte, de manera cercana y clara, las diez preguntas más frecuentes, junto con sus respuestas, para acompañar y apoyar a nuestra comunidad Haven en una de las etapas más transformadoras de la vida.

 

1. ¿Es necesario usar un cojín de embarazo?

Aunque existen muchos cojines de embarazo en el mercado, personalmente creo que la elección es muy subjetiva y depende de cada mujer y de sus necesidades.
En general, recomiendo experimentar con almohadas “tradicionales” colocadas en distintas posiciones para encontrar qué te resulta más cómodo. Cada embarazo es diferente, por lo que ir ajustando según lo que tu cuerpo te pida es clave:

  • 1 o 2 almohadas bajo la cabeza
  • 1 almohada a lo largo, debajo de la cadera y el abdomen
  • 1 almohada apoyada en la zona lumbar
  • 1 almohada entre las rodillas
  • 1 almohada entre los tobillos

La idea es crear un espacio de descanso que te sostenga y te haga sentir lo más cómoda posible.

 

2. ¿Necesito un cinturón de embarazo?

En términos generales, la respuesta es no. Sin embargo, si decides usar uno, lo ideal es que sea recomendado y ajustado por un profesional de la salud, en lugar de elegir uno por tu cuenta, ya que muchos no son lo suficientemente adecuados para cumplir su función.
Como osteópata, no suelo recomendar su uso como primera opción. El motivo es que el cinturón puede reemplazar el trabajo de los músculos, en lugar de fortalecerlos. Por eso, prefiero incentivar ejercicios que ayuden a desarrollar la musculatura y brindarte un soporte natural, en vez de depender de un cinturón que, además, no siempre es práctico de usar. 

 

3. ¿Cuándo debería empezar a dormir de lado?

Mi recomendación es comenzar lo antes posible en el embarazo, para que se vuelva un hábito, en lugar de esperar hasta las 20 semanas (especialmente si no estás acostumbrada a dormir de lado).
Dormir de lado es importante porque, con el crecimiento del abdomen, acostarse boca abajo deja de ser posible, y dormir boca arriba puede no ser seguro, ya que el peso del útero puede comprimir el flujo sanguíneo hacia el bebé.
Para facilitar esta postura, puedes intentar dormir espalda con espalda con tu pareja o colocar una almohada detrás de la zona lumbar, para evitar girarte y despertar boca arriba. Tu descanso también es una forma de cuidar a tu bebé.

 

4. ¿Cómo puedo prepararme mejor para el parto?

Mi principal consejo es relajarte y evitar llenarte de expectativas rígidas. El parto es, en muchos sentidos, un terreno desconocido: muchas cosas pueden pasar, y por eso es mejor adoptar una actitud de apertura, de “dejemos que fluya como tenga que ser”. Al final, lo verdaderamente importante es que tú y tu bebé estén bien y sanos.
A nivel físico, en las semanas previas al parto, recomiendo acudir a un profesional para tratar cualquier molestia o dolor que puedas estar sintiendo. Como osteópata, acompaño a mujeres embarazadas ayudando a que su columna, pelvis y caderas tengan la mayor movilidad posible, y que sus músculos y ligamentos trabajen en armonía.
También es beneficioso mantener actividad física suave y consciente durante el embarazo, ya que ayuda a que tu cuerpo llegue al parto en las mejores condiciones posibles. 

 

5. ¿Cuándo debería consultar a un osteópata durante el embarazo?

Esto varía mucho de persona a persona. Hay mujeres que transitan el embarazo sin mayores molestias y no necesitan apoyo adicional, mientras que otras requieren ayuda para acompañar los cambios del cuerpo.
Cada trimestre puede traer distintos síntomas, como dolores de cabeza, migrañas, dolor lumbar, molestias en las caderas, ciática, dolor en las costillas, reflujo, estreñimiento, dolor en la zona pélvica, síndrome del túnel carpiano, piernas inquietas o dolor en el coxis.
Mi enfoque está en acompañar a mujeres embarazadas y en el postparto, ayudándolas a sentirse lo más cómodas posible en un momento de tantos cambios físicos y emocionales.

 

6. ¿Qué hace un osteópata?

La osteopatía es una terapia manual, segura y efectiva, que aborda el cuerpo de manera integral. No se enfoca solo en el lugar donde hay dolor, sino en entender cómo funciona todo el cuerpo en conjunto.
Muchas veces, el dolor que sentimos en una zona no se origina exclusivamente ahí, sino que es consecuencia de otras áreas que no están funcionando de manera óptima. Por ejemplo, un dolor en el cuello puede no deberse solo al cuello en sí, sino a tensiones o desbalances en la espalda o los hombros que terminan afectándolo.
Además, miramos más allá de lo físico: consideramos aspectos del estilo de vida que pueden estar influyendo, como la postura en el trabajo, la forma de dormir o incluso la alimentación (especialmente en casos de dolores de cabeza o migrañas).
A partir de eso, entregamos recomendaciones personalizadas que pueden incluir estiramientos, ejercicios, ajustes posturales y otras herramientas que ayuden a recuperar el equilibrio del cuerpo. Es un acompañamiento integral, pensado para que te sientas mejor, más conectada y sostenida en cada etapa.

 

7. ¿Puedo hacer ejercicio durante el embarazo?

¡Sí! Y, de verdad, ojalá lo hagas.
Durante el embarazo, hormonas como la relaxina hacen que nuestros músculos, ligamentos y articulaciones se vuelvan más “laxos”, lo que muchas veces provoca molestias y dolores. Para contrarrestar esto, el ejercicio es una herramienta fundamental.
El mejor tipo de ejercicio es aquel que disfrutes y puedas mantener en el tiempo. Opciones como pilates, yoga, caminatas, natación o ejercicios suaves con pesas son excelentes. También existen entrenadores especializados en embarazo y postparto que pueden acompañarte de forma segura.
Algunas recomendaciones clave:
Escucha tu cuerpo: solo es válido el “dolor bueno”, nunca el que se siente incorrecto o intenso.
No comiences una actividad completamente nueva sin supervisión profesional.
Empieza de a poco, tanto en intensidad como en duración.
Moverte con consciencia es una forma hermosa de cuidar tu cuerpo y prepararlo para lo que viene.

 

8. ¿Cuándo debería ver a un osteópata después del parto?

No hay una única respuesta, porque cada experiencia es distinta. El tratamiento siempre se adapta a cada mujer: si tienes puntos o una cesárea reciente, esas zonas se respetarán y se trabajará el resto del cuerpo.
En general, se recomienda un control alrededor de las 6 semanas después del parto. Además, es muy importante consultar con un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico, tanto durante el embarazo como después del nacimiento.
Las razones más comunes por las que veo a mujeres en el postparto tienen que ver con el impacto del parto en el cuerpo y la adaptación a la maternidad. Esto puede incluir dolores relacionados con la lactancia o la alimentación con mamadera, cargar al bebé, empujar el coche, o molestias que quedaron del embarazo.
Ser madre implica empezar a usar el cuerpo de una manera completamente nueva. Y además, el cuerpo está en un proceso de reacomodarse, algo que puede tomar varios meses. Acompañarlo en ese proceso puede marcar una gran diferencia.

 

9. ¿Cómo puedo aliviar el reflujo durante el embarazo?

El reflujo es muy común en el embarazo y se debe, principalmente, a la hormona relaxina, que relaja la válvula en la parte superior del estómago, permitiendo que los ácidos suban hacia la garganta. A esto se suma la presión del abdomen en crecimiento, que empuja el contenido del estómago hacia arriba.
Esto puede generar una sensación de ardor, especialmente por las noches.
Algunas formas de aliviarlo:
Comer porciones más pequeñas y frecuentes
Cenar más temprano
Mantenerte erguida durante al menos 3 horas después de comer
Dormir ligeramente incorporada
Identificar alimentos que empeoran los síntomas llevando un registro
También puedes consultar con tu profesional de salud sobre opciones de tratamiento si lo necesitas.
Desde la osteopatía, el tratamiento puede ayudar liberando la zona de las costillas y el abdomen, reduciendo la presión y favoreciendo el alivio.

 

10. ¿Cómo puedo aliviar el dolor en la zona púbica durante el embarazo?

La articulación púbica se encuentra en la parte frontal de la pelvis, uniendo ambos lados. Durante el embarazo, y debido a la acción de la hormona relaxina, esta articulación se ensancha de forma natural (entre 3 y 7 mm).
En algunas mujeres, este cambio puede causar bastante dolor, especialmente al girarse en la cama, subir o bajar del auto o incluso al vestirse.
Un consejo clave es mantener siempre las rodillas juntas o no más separadas que el ancho de las caderas, para evitar tensión adicional.
Para el dolor nocturno al girarte en la cama, puedes intentar atar suavemente tus piernas con algo flexible, como la cinta de una bata o una banda elástica. A algunas mujeres les resulta muy útil, aunque a otras les incomoda, así que vale la pena probar.
El tratamiento osteopático se enfoca en relajar los músculos tensos alrededor de la pelvis, mejorar la movilidad de las caderas y la columna, y disminuir la inflamación, ayudando a que tu cuerpo se sienta más estable y cómodo.  

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